A mediados del mes de noviembre de 1928, en el mismo año en que Nicaragua fuera despojada de San Andrés y Providencia por parte de Colombia, en el populoso Puerto de Santa Marta en la Costa Caribe de este último país, miles de trabajadores se lanzaron a una huelga general en demanda de un aumento salarial, acceso a beneficios sociales y mejores condiciones de trabajo. La demandada era Trust norteamericano United Fruit Company, cuyos directivos sordos a las demandas de los obreros solicitaron la presencia de la fuerza pública. El Ejército y demás organismos armados del Estado colombiano, amparados en una ley marcial, asesinaron entre diciembre de este año y los primeros meses de 1929 a más de 3 mil personas.
